El Ministerio de Transportes reducirá la frecuencia de los trenes de Alta Velocidad entre Madrid y Sevilla hasta principios de 2027, mientras instala el nuevo sistema de seguridad ERTMS y realiza una auditoría. Esta medida se produce tras dos accidentes graves en la línea en los últimos nueve meses, en Adamuz y Urda, relacionados con las obras de renovación. El Consejo de Ministros ha aprobado un Real Decreto-Ley que limita los precios de los transportes alternativos al tren en la línea Madrid-Sevilla, ante incrementos de precios de entre ocho y nueve veces superiores a los de antes del accidente de Urda. El objetivo es evitar “subidas abusivas” y proteger a los consumidores, recuperando un mecanismo que previamente fue rechazado por el Congreso con los votos en contra de PP, Vox y Junts.
El paquete de medidas incluye ayudas de hasta 84.141 euros para los afectados, con transferencias directas no reembolsables y anticipos por responsabilidad civil. En caso de fallecimiento, se otorgará una ayuda directa de más de 72.121 euros por persona, y la misma cantidad en concepto de anticipo del seguro. Para lesiones corporales, los importes variarán desde 2.404 hasta más de 84.141 euros, también con anticipos del seguro. La financiación total del paquete asciende a 30 millones de euros, divididos equitativamente entre ayudas urgentes y anticipos.
Además, se ha anunciado una doble supervisión por parte de los controladores de cada orden enviada a los maquinistas. El ministro Puente ha indicado que la línea podría estar operativa en 10 días, aunque la normalización completa del tráfico no se prevé hasta principios de 2027. El Ministerio de Transportes también está considerando la posibilidad de cortar el tráfico entre Madrid y Barcelona durante las obras de renovación, aunque aún no se ha tomado una decisión definitiva.
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