París fue escenario de protestas el sábado, coincidiendo con la celebración de Halloween, en las que numerosos manifestantes desafiaron la ley francesa que prohíbe cubrirse el rostro en las manifestaciones. La Prefectura de Policía autorizó un recorrido periférico, desde la Porte de Bagnolet hasta la Porte de Charenton, tras denegar la petición de los convocantes de cruzar el centro de París. Alrededor de 320.000 personas se manifestaron en todo el país, según el Ministerio del Interior, una cifra inferior a las protestas de las semanas anteriores. Las manifestaciones, que han tenido lugar durante tres fines de semana consecutivos, reflejan el descontento por el aumento del coste de la vida y la demanda de mejores condiciones de estudio, así como denuncias contra la violencia policial y el racismo. Algunos manifestantes utilizaron máscaras de Halloween como forma de desafiar la prohibición, mientras que otros justificaron el uso de mascarillas para protegerse de los gases lacrimógenos utilizados por la policía. Durante los enfrentamientos en París, Marsella y Lyon, las fuerzas de seguridad emplearon gases lacrimógenos contra grupos violentos, y se lanzaron cócteles molotov contra la policía en París. El 64% de la opinión pública francesa, según encuestas, aboga por el fin de las movilizaciones estudiantiles. La muerte del joven Pengo en Trappes, investigada como un posible atentado terrorista racista, también motivó las protestas, con asistentes clamando contra el clima de “odio” hacia las minorías negras y de origen árabe o musulmán. Las principales organizaciones estudiantiles han calificado de “migajas” las propuestas presupuestarias y educativas del gobierno, anunciando nuevos bloqueos en la próxima semana con la reanudación de las clases.
Nuestra lectura es que las manifestaciones, aunque numerosas, parecen estar disminuyendo en tamaño según las cifras oficiales, pero siguen siendo impulsadas por una combinación de quejas económicas, demandas estudiantiles y preocupaciones sobre la justicia racial. El uso de máscaras de Halloween, tanto como disfraces como para evadir la ley, ilustra la complejidad de la situación y la intención de algunos manifestantes de desafiar directamente a las autoridades. La disparidad en la cobertura mediática entre *eldiario_es* y *elespanol_es* sugiere que los medios están enfocándose en diferentes aspectos de los eventos.
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