La jueza Beatriz Biedma, quien dirigió la investigación que condenó a David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, ha declarado en la Audiencia Nacional haber experimentado “angustia” al detectar maniobras en su contra, incluyendo la vigilancia en el colegio de sus hijas y la circulación de un vídeo de su familia. Biedma testificó como perjudicada en el caso Leire Díez, describiendo episodios alarmantes como la presencia de un hombre que se hacía pasar por su secretario y otro por su hermano en el colegio de sus hijas, así como la comunicación de un abogado sobre un vídeo de sus hijas jugando en un parque. Según su testimonio, agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil le informaron sobre presiones y la apertura de expedientes personales tras la filtración de un correo electrónico de Begoña Gómez, esposa del presidente. Además, Biedma relató que un abogado le comunicó contactos entre la exjuez Luis Sáenz de Tejada y el clan de narcotraficantes 'Los Rocho', presuntamente para causarle daño. La magistrada no pudo confirmar la participación directa de Leire Díez en estas acciones, pero sí constató, a través de testimonios, que fue objeto de seguimientos durante el periodo de investigación del caso David Sánchez. El sumario del caso Leire Díez describe un supuesto plan para boicotear causas que perjudicaban al PSOE, incluyendo la investigación contra David Sánchez, a través de la erosión de la credibilidad de jueces y fiscales y la creación de un clima de intimidación en la Guardia Civil. La UCO interrogó a Cintia Rocho, quien afirmó que Biedma era “un puto grano en el culo” y que “había que eliminarla”, lo que llevó a los investigadores a considerar que el contacto con el clan buscaba causarle un daño físico.
David Sánchez ha presentado un recurso contra su condena, alegando que la investigación fue “prospectiva” y que no hubo prevaricación.
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