Estados Unidos y la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán intercambiaron ataques en las últimas 24 horas, con bombardeos estadounidenses contra una isla iraní y represalias iraníes contra bases en Jordania y Emiratos Árabes Unidos. El Comando Central de Estados Unidos afirma que los ataques estadounidenses tenían como objetivo destruir cohetes y minas que representaban una amenaza para el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. Irán, por su parte, afirma haber atacado bases en Jordania y un petrolero cerca del estrecho, alegando que este último chocó con minas navales. En medio de esta escalada, el expresidente Donald Trump compartió en redes sociales un vídeo generado por inteligencia artificial que muestra la destrucción de la isla de Jark, un importante centro de exportación petrolera iraní.
Los ataques estadounidenses se dirigieron a la isla de Larak, donde, según Washington, se encontraban cohetes cargados con minas. Teherán respondió con ataques con misiles y drones contra bases en Jordania y Emiratos Árabes Unidos, aunque el ejército jordano afirma haber interceptado los misiles sin causar daños. Un superpetrolero se incendió cerca del estrecho de Ormuz tras impactar contra dos minas, según la Guardia Revolucionaria iraní, que no proporcionó detalles sobre la bandera del buque ni posibles víctimas.
El ayatolá Jamenei, líder supremo de Irán, ha instado a los países vecinos a identificar al “verdadero enemigo”, en alusión a Estados Unidos e Israel, y a fortalecer la unidad entre los musulmanes. Jamenei no ha aparecido en público desde que resultó herido en ataques aéreos en febrero, en los que falleció su padre, el anterior líder supremo. Trump, por su parte, defendió la nueva ofensiva y reiteró sus acusaciones de que Irán es el principal Estado patrocinador del terrorismo, advirtiendo sobre las consecuencias de que Teherán obtuviera armas nucleares. La isla de Jark ha sido previamente amenazada por Trump y fue alcanzada por bombardeos estadounidenses en julio, con al menos ocho militares iraníes muertos, justificando entonces la escalada con la amenaza a la libertad de navegación en Ormuz. La situación deja abierta la posibilidad de una mayor escalada en la región, con la incertidumbre sobre cómo responderá Irán a los nuevos ataques y la persistencia de las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente.
Leer la cobertura original
💬 Comentarios
📜 Política de comentarios