El Gobierno español insiste en que no existen pruebas de que Marruecos haya orquestado la llegada masiva de al menos 72.000 migrantes a Ceuta los días 30 y 31 de julio, a pesar de las alertas previas del Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Mientras que ministros del gobierno afirman que no hay evidencia de una acción deliberada por parte de Marruecos, destacando la colaboración sostenida con el país vecino, fuentes internas señalan que la fecha de la crisis coincide con un discurso del rey marroquí sobre la modernización del país, lo que podría representar un perjuicio interno para la monarquía alauí, especialmente por la presencia de menores entre los migrantes. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha elogiado la colaboración con Marruecos, y el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, ha acusado a la derecha y la extrema derecha de faltar al respeto al régimen alauí. Sin embargo, Libertad Digital informa que el CNI sí alertó al Gobierno sobre la llegada de más de 80.000 personas a Ceuta, basándose en la geolocalización de dispositivos móviles, y que el presidente de Ceuta también advirtió al Gobierno sin recibir respuesta. El contraste entre la postura del Gobierno y la información proporcionada por Libertad Digital plantea interrogantes sobre la transparencia y la gestión de la crisis. La investigación judicial en la Audiencia Nacional podría arrojar luz sobre las discrepancias en las versiones oficiales y determinar si hubo una actuación deliberada por parte de Marruecos.
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