Decenas de miles de israelíes residentes en el extranjero están regresando a Tel Aviv para votar en las elecciones del 23 de octubre, mientras que el primer ministro Benjamin Netanyahu ha intensificado las operaciones militares en Cisjordania tras no recibir apoyo de Estados Unidos para una posible acción contra Irán. El incremento de la tensión se produjo después de que dos soldados israelíes murieran y otros tres resultaran heridos en un tiroteo cerca de Hebrón el viernes, en un ataque llevado a cabo por dos hermanos palestinos identificados como Firas y Hamouda al-Jaaba. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) abatieron a los atacantes, quienes, según el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, planeaban un ataque mayor. Netanyahu anunció un cerco a Hebrón y Halhul, con una población combinada de aproximadamente 285.000 personas, y amenazó con extenderlo a otras ciudades palestinas y demoler construcciones sin permiso. El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, celebró el inicio de las demoliciones en Hebrón. Hamás celebró el ataque como una "operación heroica" y llamó a más ataques contra las tropas israelíes en Cisjordania, aunque no se atribuyó la responsabilidad directa. El incidente ha sido aprovechado por Netanyahu en la recta final de una elección crucial para su futuro político.
Según fuentes de la prensa, Netanyahu busca una "guerra electoral" en Cisjordania, intensificando las operaciones militares en la región. La operación, descrita como de una escala no vista desde la Guerra de los Seis Días, se produce después de que Estados Unidos no apoyara los planes de Netanyahu de atacar Irán. La prensa de izquierda destaca el impacto de estas acciones en la población palestina, mientras que la prensa de derecha enfatiza la necesidad de seguridad para los ciudadanos israelíes. No se ha reportado cobertura de este evento por parte de medios de comunicación de centro.
Leer la cobertura original
💬 Comentarios
📜 Política de comentarios