El presidente Donald Trump afirmó en un mitin de campaña en Arizona que los funcionarios gubernamentales que filtren información a los medios "deberían ser fusilados", haciendo eco de comentarios similares en eventos anteriores. Trump citó un detalle filtrado sobre una operación militar planeada contra Irán como justificación, alegando que esto lo obligó a reprogramar el ataque, aunque la operación finalmente se llevó a cabo. Describió a los filtradores como "la escoria de la tierra" y reiteró el llamado a la ejecución, mientras criticaba a los periodistas que cubrían su mitin comparándolos con los filtradores. Estos comentarios surgen mientras la administración de Trump ha intensificado los esfuerzos para identificar y castigar las filtraciones, incluyendo la aplicación de pruebas de polígrafo al personal militar y la solicitud de testimonios a periodistas. La administración también ha enfrentado desafíos legales respecto a los registros de datos de reporteros y testimonios obligatorios, con éxito limitado.
Trump hizo referencia a una incursión planeada en Irán, afirmando que una filtración reveló las horas de salida y llegada desde Missouri, según informaron The New York Times y CNN. También defendió la guerra en curso en Irán, haciendo referencia a la "Operación Midnight Hammer", su ataque contra las instalaciones nucleares de Irán. Las declaraciones del presidente desviaron la atención de su discurso económico, incluso cuando los votantes se centran en el aumento de los precios y los bajos índices de aprobación antes de las elecciones legislativas. Su parada de campaña en Arizona fue parte de una ofensiva de un mes para impulsar a los candidatos republicanos.
Si bien Trump resalta constantemente la economía, frecuentemente incorpora temas ajenos a ella en sus mitines. Su enfoque en los filtradores, junto con las demandas de pruebas cognitivas para sus adversarios políticos, amenaza con distraer de su mensaje general de asequibilidad y estabilidad económica. Los bajos índices de aprobación de Trump están afectando a los republicanos en todo el país, ya que los votantes expresan preocupaciones sobre su manejo de la economía y los costos crecientes, incluidos los precios del combustible, que aumentaron en septiembre.
Nuestra lectura es que el presidente Trump está priorizando la proyección de fuerza y control sobre un mensaje económico coherente a medida que se acercan las elecciones legislativas. El cambio de enfoque de las preocupaciones económicas a las acusaciones de filtraciones y los llamados a castigos extremos, incluso durante un mitin destinado a impulsar a los candidatos republicanos, sugiere un intento deliberado de movilizar a su base mediante apelaciones al agravio y a las amenazas percibidas. El énfasis repetido en las filtraciones, junto con la defensa de acciones controvertidas como la compra de diésel ruso, parece ser una estrategia para dominar el ciclo de noticias en sus propios términos, independientemente de las preocupaciones de los votantes sobre el aumento de los precios.
Leer la cobertura original
💬 Comentarios
📜 Política de comentarios