El gobierno de Trump deportó a más de 25,000 personas a países distintos a los suyos, una práctica que sigue generando preocupaciones sobre los derechos humanos. Nika, una mujer iraní de 32 años que huyó de la represión política, recibió protecciones legales en los EE. UU. solo para ser arrestada nuevamente y deportada a la República Centroafricana, donde teme ser enviada de regreso a Irán. Este caso es uno de más de 5,000 en los que personas fueron trasladadas en avión a países sin conexión con su origen, a veces después de que jueces de inmigración de los EE. UU. dictaminaran que sus vidas o libertades estaban en riesgo en sus países de origen. Aproximadamente 20,000 personas fueron enviadas a México, mientras que más de 5,000 fueron trasladadas a países de África, América Latina, el Caribe y Asia Central. Abogados de derechos humanos caracterizan estos "acuerdos de nacionales de terceros países" como una "muestra de fuerza" destinada a disuadir a migrantes y solicitantes de asilo. Los casos incluyen personas de Perú y Colombia deportadas a la República Democrática del Congo, y un grupo de seis, cuatro cubanos, un brasileño y un camerunés, a quienes inicialmente se les negó la entrada a Liberia y posteriormente fueron enviados a Guinea Ecuatorial. La escala de esta campaña de deportación, realizada en gran medida a puerta cerrada, fue revelada a través de una investigación colaborativa que involucró a 24 organizaciones mediáticas.
Nuestra lectura es que las deportaciones reportadas a terceros países representan una continuación de las políticas migratorias asertivas del gobierno de Trump, priorizando la disuasión sobre el debido proceso. La escala de la operación, realizada en gran medida en secreto, sugiere un esfuerzo deliberado para eludir preocupaciones legales y éticas. El hecho de que personas fueran deportadas a pesar de los fallos sobre los riesgos para su seguridad en sus países de origen subraya una voluntad de priorizar la aplicación de la ley sobre los derechos individuales, y la selección de países con crisis humanitarias existentes, como la RDC, plantea serias dudas sobre las intenciones del gobierno.
Leer la cobertura original
💬 Comentarios
📜 Política de comentarios