Saudi Aramco informó de un aumento del 35% en el beneficio neto del tercer trimestre, alcanzando los 36.300 millones de dólares, impulsado por el aumento de los precios del petróleo y la venta de una participación en una empresa malasia de refinación y petroquímica. Mientras que el beneficio neto ajustado, excluyendo la venta, aumentó un 9% hasta los 31.200 millones de dólares, la empresa superó las interrupciones causadas por ataques a oleoductos y refinerías, incluido un ataque el 10 de septiembre al oleoducto Este-Oeste.
El aumento de los beneficios se produjo a pesar de los ataques de los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, y de las interrupciones en las exportaciones de petróleo. Saudi Aramco utilizó su oleoducto Este-Oeste hacia el puerto de Yanbu en el Mar Rojo y un corredor protegido por EE. UU. cerca de Omán para mantener las exportaciones tras el estallido de la guerra con Irán y los posteriores riesgos para el tráfico de petroleros. La empresa vendió petróleo a un precio medio de 95,20 dólares por barril durante el trimestre, frente a los 70,10 dólares del año anterior. Los altos márgenes de beneficio derivados del refinado de crudo en productos como el combustible diésel también contribuyeron a las ganancias.
Los beneficios de la empresa son una fuente principal de ingresos para el gobierno saudí, que está invirtiendo en proyectos de diversificación económica. El aumento de los beneficios se produjo después de que los precios del petróleo se dispararan tras el estallido de la guerra con Irán, debido a la interrupción del suministro y la incertidumbre.
Antecedentes
• Saudi Aramco es la compañía petrolera estatal de Arabia Saudita y un importante productor mundial de petróleo.
• El grupo rebelde hutí, respaldado por Irán, ha estado en conflicto con Arabia Saudita y el gobierno yemení, realizando ataques contra la infraestructura saudí.
• A finales de febrero comenzó una guerra entre EE. UU. e Israel contra Irán, lo que aumentó las tensiones regionales y generó preocupación por las interrupciones en el suministro de petróleo.
• Antes del conflicto actual, EE. UU. había reducido su presencia diplomática en la región tras los ataques a instalaciones estadounidenses, aunque algunos miembros del personal han regresado recientemente.
• El oleoducto Este-Oeste, crucial para las exportaciones de petróleo saudíes, ha sido blanco de ataques, lo que ha obligado a utilizar rutas alternativas.
Nuestra lectura es que el aumento de los beneficios de Saudi Aramco, a pesar de los continuos ataques e interrupciones, demuestra la resiliencia de la empresa y la continua alta demanda de petróleo. La capacidad de la empresa para mantener las exportaciones a través de rutas alternativas sugiere un enfoque proactivo para mitigar el riesgo, mientras que el aumento de los beneficios tras el estallido de la guerra con Irán indica una correlación directa entre la inestabilidad geopolítica y los precios del petróleo. El hecho de que estos beneficios sean una fuente principal de ingresos para el gobierno saudí resalta las implicaciones económicas del conflicto.
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