Al menos 38 personas han muerto y seis resultaron heridas después de que un terremoto de magnitud 7,7 sacudiera la costa de la región de Flores, en Indonesia, el sábado temprano por la mañana. El sismo provocó que edificios y viviendas se colapsaran, convirtiéndose en polvo y escombros, lo que desató el pánico en una región propensa a una actividad sísmica mortal.
Las operaciones de rescate están actualmente en marcha, aunque los esfuerzos se ven obstaculizados por cortes de energía, destrucción generalizada y réplicas continuas. Emanuel Melkiades Laka Lena, gobernador de la provincia de Nusa Tenggara Oriental, informó que cinco personas murieron mientras dormían debido al colapso de los escombros. Anteriormente, la agencia nacional de mitigación de desastres BNPB informó de una muerte y otras cuatro personas en un estado diferente.
Las autoridades indonesias emitieron una alerta de tsunami tras el sismo, la cual fue retirada posteriormente. A pesar de la retirada de la alerta, Nelly Florida Riama, subdirectora de geofísica de la Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica de Indonesia, advirtió que las réplicas continúan ocurriendo. El evento subraya el riesgo persistente para Indonesia, que se encuentra en el Cinturón de Fuego del Pacífico.
No calificamos la verdad. Eliminamos el sesgo y te mostramos qué perspectivas cubrieron la historia. Tú decides.
Leer la cobertura original
💬 Comentarios
📜 Política de comentarios