Las elecciones parlamentarias de Israel concluyeron el martes con sondeos a boca de urna que indican una pérdida de escaños para la coalición de derecha del primer ministro Benjamin Netanyahu, pero sin un camino claro hacia una mayoría para su oponente, Gadi Eisenkot. La votación registró una participación récord, y los centros cerraron a las 10 p.m. hora local. Según los sondeos, se proyecta que el bloque de Eisenkot gane entre 52 y 53 escaños, mientras que se espera que la alianza de Netanyahu asegure 50. Los partidos árabes están en camino de ganar entre 17 y 18 escaños, convirtiéndose potencialmente en los decisores. Ningún bloque ha alcanzado los 61 escaños necesarios para formar gobierno. El New York Post informa que, si se mantienen los sondeos, Eisenkot tendría que depender del apoyo de los partidos árabes, un movimiento que podría haber prometido no realizar. Se esperan los resultados finales en los próximos días, y la formación de una coalición podría tardar semanas o incluso un mes. El presidente Isaac Herzog encargará entonces a un líder de partido la formación de un gobierno y, de no tener éxito, podrían celebrarse nuevas elecciones. Netanyahu permanecerá en el cargo como primer ministro interino hasta que se elija a un sucesor. El El País señala que estas elecciones son las primeras que se celebran en Israel desde los ataques liderados por Hamás del 7 de octubre, y muchos israelíes buscan un cambio tras casi 19 años de poder de Netanyahu. El Financial Times y PBS Newshour informan que ni Netanyahu ni Eisenkot tienen previsto asegurar una mayoría, lo que crea un estancamiento político. El South China Morning Post destaca que este punto muerto podría permitir que Netanyahu permanezca en el poder en calidad de gobierno interino mientras avanzan las negociaciones de coalición.
Nuestra lectura es que las elecciones israelíes han resultado en un estancamiento, dejando incierto el futuro gobierno. Si bien la coalición de Netanyahu perdió escaños, ni él ni su principal oponente, Eisenkot, pueden comandar actualmente una mayoría. Este punto muerto crea una situación política compleja, que podría prolongar las negociaciones o incluso conducir a nuevas elecciones, y podría permitir que Netanyahu permanezca en el poder provisionalmente. La posible dependencia de los partidos árabes para romper el empate introduce una complicación adicional, dadas las declaraciones previas de Eisenkot.
Leer la cobertura original
💬 Comentarios
📜 Política de comentarios