Arqueólogos han descubierto puntas de proyectil de 80.000 años en Uzbekistán que presentan sorprendentes similitudes con las puntas de flecha creadas por el Homo sapiens en Francia 25.000 años después. Este hallazgo sugiere que una tecnología de proyectiles avanzada existió en Asia Central mucho antes de lo que se pensaba, lo que podría alterar la comprensión de los patrones de migración humana hacia Europa.
Las diminutas puntas de proyectil fueron identificadas a partir de rastros de impacto en las capas más antiguas del sitio de Obi-Rakhmat en Uzbekistán. Su tamaño y diseño son directamente comparables a las puntas de flecha producidas por el Homo sapiens durante un período de incursión en territorio neandertal en el valle del Ródano, Francia. El descubrimiento, publicado en la revista *PLOS One*, desafía los marcos crono-culturales y antropológicos existentes de la prehistoria, que inicialmente se centraron en Europa occidental.
Tradicionalmente, estos marcos han sido eurocéntricos, postulando que los Cro-Magnon (los primeros humanos modernos en Europa) descendieron de los neandertales y establecieron una base para la supuesta superioridad civilizatoria. Sin embargo, la evidencia del Homo sapiens en Australia, que data de hace unos 65.000 años, precede a los asentamientos europeos en 10.000 años. La ruta y el momento exactos de la colonización inicial de Eurasia occidental hace unos 45.000 años siguen siendo objeto de debate.
El arqueólogo Ludovic Slimak propuso en 2023 la posibilidad de un origen centroasiático para estas primeras tecnologías. Asia Central, dependiendo del clima, históricamente ha servido tanto como corredor de movimiento entre Oriente y Occidente como zona de refugio. Los nuevos hallazgos respaldan esta hipótesis, sugiriendo que la fabricación sofisticada de herramientas puede haber surgido en esta región antes de extenderse a otras partes de Eurasia.
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